viernes, abril 02, 2010

El Tiempo versus Nuestras Metas

En estos tiempos donde las horas pasan como aguas de un río desbocado, es muy frecuente que al final de una agotadora jornada, nos marchemos a casa con la sensación de no haber concretado nada, o el de no haber sido "productivos", ni con nuestro trabajo, ni con nuestras metas personales.

La sensación es algo "frustrante", cómo si no hubiésemos dado ningún paso hacia adelante en nuestros objetivos, y lo peor es que nos hace sentir confusos, dispersos y cansados.

Existen muchísimos motivos y distracciones que aún sin buscarles, surgen de cada esquina a nuestro encuentro y logran que nuestro tiempo se nos escape como humo, dejándonos impotentes ante el panorama de no poder retenerle.

Aprender a ser Resolutivo es tarea obligada para quienes desean lograr concretar sus planes y cumplirlos en un tiempo determinado.
Algunos ejemplos de las distracciones que pueden estar afectándonos:

* llamadas y correos poco importantes que podemos hacer o leer al finalizar nuestro trabajo.

* interrupciones constantes de terceros, que distraen y rompen nuestro ritmo de trabajo

* charlas intrascendentes que pueden esperar por esos minutos u hrs libres de media mañana o media tarde

* visitas inoportunas, reuniones sin planificar que se alargan sin concretar temas

* cumplir con supuestas urgencias de otros, anteponiendo las nuestras, etc.

También están las sobrecargas auto-impuestas por querer “estar a todo, no nos vayamos a perder algo”. Por ejemplo: artículos que no puedes dejar de leer, eventos en los que tienes que hacer acto de presencia, comidas a las que no puedes faltar, … son obligaciones que, por inercia, nos auto-imponemos y que poco o nada tienen injerencia en nuestros verdaderos objetivos.

Estas son unas pautas que te pueden ayudar a estar más enfocado durante la jornada:

· ESTABLECE TU TIEMPO DE ENFOQUE. Es un tiempo sólo para tí y tú proyecto o plan de trabajo. En ese espacio de tiempo te centras y enfocas tu trabajo. Estableces objetivos y prioridades. Ves dónde estás y hacia donde te diriges. También es el tiempo en el que realizas las tareas más importantes sin interrupciones. Tu tiempo de enfoque pueden ser 15 minutos o una hora (lo que puedas o consideres adecuado).

· INTENTA TERMINAR LO QUE TE PROPONES CADA DÍA. Una vez que centras tus objetivos y organizas tu tiempo alrededor de ellos te será más fácil cumplirlos. Así te sentirás más resolutivo, más vital, y podrás seguir avanzando.

· SELECCIONA, PRIORIZA Y APRENDE A DECIR “ahora no”. Dentro de lo posible, no te involucres en muchos proyectos ni obligaciones hasta que no vayas cerrando temas. Pon atención a lo que dices sí y a lo que dices no. De todas las tareas que estás llevando a cabo… ¿qué es importante para alcanzar tus objetivos y qué no lo es?

· USA LOS GADGETS TECNOLOGICOS CON SENTIDO COMÚN. ¿Te pasas el día pegado al móvil, Internet, BlackBerry o iPhone? A veces, estos aparatos absorben nuestra atención de tal manera que nos perdemos lo importante que pasa en el mundo y a nuestro alrededor y nos restan un precioso tiempo.
Las nuevas tecnologías son estupendas y nos facilitan la vida, pero cuidado con el uso excesivo que a veces hacemos de ellas.

Está claro que seguirán surgiendo distracciones, y que te puedes permitir el ser flexible de vez en cuando, porque ello te permitirá alejarte del estres de terminar todo a tiempo; pero recuerda que tener un plan de trabajo, dedicar cada día un tiempo a centrarlo, priorizar lo más importante, y usar los gadgets con sentido común, son pautas que te ayudarán a mantenerte enfocado y más satisfecho con tu día a día.

No hay comentarios: