sábado, septiembre 08, 2007

Utopías, Sueños y Realidades... El Hombre Ideal


He encontrado esto en mis viajes por la red y me pareció tan interesante -aunque suene algo utópico conozco algunos contados casos- que no podía pasarlo por alto.

UMMMMM... a soñar Chicas, toda posibilidad empieza con un sueño!!!

La verdad es una sola: todas las mujeres quieren encontrar al gran hombre —entiéndase hombre perfecto o, al menos, perfecto para una mujer—. Sin embargo, ¿cuántas veces ese ejemplar que luce fantástico en un principio —y aquí nada tiene que ver el aspecto— termina convirtiéndose en un verdadero desastre en poco tiempo?

Basta de chicos malos, nenes de mamá, y cosas por el estilo. Toma ahora un trozo de papel y prepárate para confeccionar una lista con las características que él debe reunir para ser el hombre correcto.

Cuando conoces al hombre, ya sea online, en el almacén, en el bar, en la escuela o en el trabajo, deberías sentir que él te desea

Este sentimiento —o sensación— debe estar dado por una mirada, un roce, un cumplido, por la curiosidad, o por la atención a los detalles. Y también debe, dentro de un período corto de tiempo, ser comunicado personalmente —no a través de un mensajero instantáneo, un mensaje de texto, o telefónicamente—.

Y, definitivamente, deberá ser respaldado por sus deseos de hacer un plan o avanzar en la relación. Si él no está lo suficientemente interesado como para llamarte y hacer un plan, entonces no tiene verdaderos deseos de invertir sus emociones en una relación.

Por el contrario, los llamados, el envío de e-mails y mensajes de textos continuos no representarán verdadero contacto. Él no puede tocarte, verte, adorarte o llegar a conocerte sólo con palabras o a través de una pantalla de computadora.

Al poco tiempo de conocerlo, deberás descubrir que él a triunfado, al menos, en un área de su vida

Por ejemplo, si ha ido a la escuela, ahora deberá tener un buen empleo, o un buen auto. Si ha heredado el negocio de sus padres, deberá haber aprendido a manejarlo en forma exitosa.

O si es miembro de un equipo de fútbol, deberá saber bien lo que es jugar en equipo. Sus esfuerzos continúan generando nuevas oportunidades, nuevas aptitudes, nuevos desafíos, o nuevas posesiones. Además, él está progresando —que es lo contrario a degenerarse—.

Si es un hombre cabal, sus palabras estarán siempre respaldadas por acciones
Seguramente, un hombre en sus cabales no te dirá “No estoy seguro de adónde se dirige esta relación”, y luego continuará llamándote y teniendo sexo contigo. Él no enviará mensajes confusos y difíciles de descifrar.

Un hombre saludable dice lo que piensa y piensa lo que dice. Y no esconde segundas intenciones en sus mensajes. Y las palabras que él dice están respaldadas por sus acciones que coinciden. Incluso si él no puede ofrecerte una garantía, la relación estará siempre progresando.

Además, nunca te encontrarás llamándolo a las dos de la mañana porque tienes miedo de que esté con otra mujer. Tampoco nunca lo encontrarás diciendo que quiere casarse contigo, pero te dejará a cargo de la planificación, los gastos, etcétera.

Si es la relación adecuada, se sentirá como algo mutuo y recíproco
¿Él logra reconocer cuando le brindas tu apoyo emocional? ¿Suele recompensarte con pequeños regalos o mimos sorprendentes? ¿Ha comprado los ingredientes para preparar tu trago favorito? ¿Sientes que lo que él te da es tan valioso y significativo como lo que tú le ofreces?

Por ejemplo, si tienes libre un sábado a la noche, ¿preparará el un plan que ambos puedan disfrutar? Si tu auto se avería, ¿vendrá él a recogerte? Si tienes un problema, ¿él te ayudará a resolverlo? ¿Está él tan comprometido como tú lo estás?

Las relaciones saludables se basan en un mutuo toma y daca. Lo que das y lo que recibes debe tener un valor aproximado. Si lo único que obtienes de esta relación son e-mails, mensajes de textos, planes ocasionales, o la seguridad de que no estarás sola el sábado por la noche, no estás recibiendo lo que necesitas.
Si él es el individuo adecuado para ti, tendrá buenos amigos y te sentirás a gusto con su forma de ser cuando está con ellos

Ya sea en el bar, en una reunión informal, o en una presentación laboral, tú sabes que él es la misma persona que amas y conoces, tanto cuando está contigo como cuando está sin ti.

Cuando está fuera del alcance de tu vista, él no se transformará en otra persona —por ejemplo, no cambiará sus modales porque tú te hayas ido—. Por otra parte, cuando tú lo lleves con tus amigas, él sabrá ser amable y encantador, siempre intentando generar momentos agradables entre los presentes.

Si es el hombre indicado, sabrá apreciarte por lo que eres
Aun cuando hayas tenido un mal día o digas algo que no le guste, su adoración prevalecerá y seguirás siendo la misma de siempre a sus ojos. Ten cuidado del hombre cuya percepción cambia cada vez que te desvías de sus expectativas.

Por ejemplo, te vistes de cierta forma y él se rehúsa a tomarte del brazo o a hacerte un cumplido, o ganas peso y él deja de tener relaciones sexuales contigo. ¿Es capaz de hacerte sentir placer, ya sea que estés con unos jeans de tiro bajo o recién levantada de la cama?

¿Pasa tiempo con tu familia e intenta integrarse y sentirse parte de la misma? ¿Se interesa por ti desde el punto de vista espiritual? ¿O sientes que debes reprimir tu personalidad en aras de obtener su aprobación? Incluso en lo relacionado a tus preferencias sexuales, deberías sentirte libre de revelarte sin temor a perder su afecto.

El hombre correcto nunca te hará sentir mal contigo misma
Incluso en medio de una discusión, él será capaz de ver lo bueno y lo malo en ti. Por ejemplo, él no permanecerá enojado contigo una vez que la disputa haya terminado. Y él avanzará en lugar de quedarse enroscado en los malos sentimientos del pasado.

Él te ama y te ve como una buena persona, sin importar lo que hagas. Y él nunca se rehusará a llamarte, a ser amable, o a dar un paseo contigo para escuchar tus preocupaciones.

El hombre indicado tiene una curva de aprendizaje
Por ejemplo, si le dices que necesitan pasar más tiempo junto o necesitas que él deje de hacer algo que es odioso, seguramente accederá a tu pedido porque te ama y no quiere perderte. Él estará deseando aprender de sus errores y modificar sus acciones.

Por ejemplo, si comienza una amistad con una mujer que lo mira con ojos interesados y le dices que esto te está haciendo mal, el hombre indicado se hará eco de tus preocupaciones y traerá una solución al respecto. Cuando discuten acerca de obstáculos en la relación, él intentará trabajar para eliminarlos. En este sentido, por ejemplo, él nunca admitirá un problema de abuso de sustancias y luego se rehusará a solucionarlo.

Él buscará sus propias soluciones
Si tiene un problema, el hombre cabal acudirá a otros por ayuda, encontrará recursos, tendrá conversaciones, irá a terapia, asistirá a programas —hará cualquier cosa que lo ponga cerca de los cambios que necesita producir—.

Asimismo, el orgullo, la holgazanería y la tozudez no serán obstáculos a la hora de adoptar las medidas necesarias para erradicar los problemas que estén agitando las aguas del mar de su relación.

El hombre indicado no intentará hacer valer su poder
Él no te dejará pensando en dónde está y qué está haciendo. Tampoco te dejará esperándolo sólo para demostrar el poder que tiene sobre ti. Nunca te hará sentir que tienes que desaparecer por algunos días para recuperar el poder que alguna vez tuviste. Incluso cuando tenga más dinero, estatus social y poder, no intentará hacerte sentir que serías nada sin él.

El hombre perfecto siempre estará dispuesto a incluirte y no a excluirte.
Él querrá escuchar, conocer tus necesidades, e involucrarte en el proceso de toma de decisiones. Porque tú le importas, él no querrá ejercer un control indebido u opresor sobre ti. Asimismo, sabrá que lo amas incluso cuando tú estés al mando.

En lo relacionado a quién cuida de quién y quién toma las decisiones, y quién tiene la última palabra, se mostrará siempre dispuesto a negociar —ya que, en realidad, todo en la vida debe surgir fruto de un acuerdo—.


PD: Siento no poder dar un crédito a la autora de este artículo pues no se identifica. Pero de que está más clara que el agua, no hay dudas!!!

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